
-¡Pero yo le amo! ¡Es un diablillo tan vivaz!
-María Esther, meterse en una relación sentimental con un muñeco de ventriloquía es una locura.
Malgastarás tu vida charlando con un monigote de papel encolado.
-¡Calla! ¡Dices eso porque estás celoso!
-María Esther, estás para que te encierren.































